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Sí hay corrupción en las Fuerzas Armadas I
Oficiales del Ejército habrían favorecido
a postor en millonaria licitación

I

Son el coronel EP Juan Valera Ríos y el teniente coronel EP Miguel Uribe Díaz, ambos de Intendencia
I Pese a su responsabilidad, ninguno fue denunciado por la Inspectoría General del Ejército

Este 28 de julio, el presidente Alejandro Toledo Manrique sostuvo en su breve mensaje a la nación que no había corrupción dentro de las Fuerzas Armadas. No obstante, una investigación de Correo pone al descubierto un nuevo escándalo en el Ejército que ha tratado de mantenerse en la más absoluta reserva por altos oficiales de esa arma.

Carlos Castro
Unidad de investigación

Este es el primer escándalo de proporciones que se desata en los predios militares tras el encarcelamiento de casi toda la cúpula castrense y mafiosa que jefaturó Vladimiro Montesinos Torres entre 1990 y el 2000.
Y quizá por ello ha sido mantenido en la más absoluta reserva por el Ejército. No pocos altos oficiales consultados por Correo sugieren que este hecho delictivo muestra que el esquema de la corrupción montado por el Doctor se mantiene intacto y, tal vez, intocable.
En este caso, las fuentes sostienen que dos oficiales del Ejército serían los responsables de haber favorecido a Margarita Costa Costa, la esposa del conocido -y para algunos poderoso- empresario Manuel Díaz Mego en una millonaria licitación por S/ 3'911,685 para la entrega de 30 mil uniformes camuflados modelo Rip Stop para la tropa.
Por su parte, el referido empresario ha negado tal imputación; la misma que calificó de calumniosa y malintencionada.

Dos convocatorias

Todo se inició a principios de este año cuando el Comando Logístico del Ejército (Cologe) convocó, a través del Servicio de Intendencia (Sinte) de dicho instituto, a la licitación pública N° 0001-2002 SINTE/COLOGE.
El aviso de convocatoria señalaba en 16 items los artículos solicitados por el ejército cuyo monto total ascendía a S/ 10'454,160. Los uniformes camuflados ocupaban el item número 13.
Pues bien, de acuerdo a documentación oficial en poder de Correo, hubo dos convocatorias para elegir al ganador de la buena pro de los uniformes camuflados: una en febrero y otra en abril.
A la primera (en febrero) asistieron seis postores pero el concurso fue declarado desierto por objeción de uno de los participantes.
Las fuentes consultadas por Correo sostienen que hubo más de una sorpresa en dicha licitación. La tela, por ejemplo, para confeccionar los uniformes respondía a exigencias técnicas que estaban por debajo del nivel acostumbrado. Algunos expertos señalaron también que ni siquiera se ajustaban a las características estándar con la que las Fuerzas Armadas de países vecinos fabrican sus uniformes.
Pero hay más. En el Perú, sólo existe una empresa encargada de elaborar dicha tela: Creditex. Y fue justamente esta empresa junto a Military & Outdoors Product SRL y Coreco S.A. las únicas que calificaron técnicamente entre los seis postores. Las dos últimas empresas por que le compraron la tela a Creditex S.A.
Los reclamos llegaron a CONSUCODE y también a Inspectoría General del Ejército (IGE), que inició una inmediata investigación.
Luego de ello, la convocatoria fue declarada desierta, pero se indicó que sería reabierta en el más breve plazo.
Y así fue. Para el mes de abril se realizó una segunda invitación donde el número de postores se mantuvo sin cambios. Entre ellos figuró nuevamente Coreco S.A., empresa de Margarita Costa Costa, esposa de Manuel Díaz Mego.
Díaz Mego es un personaje que frecuenta los círculos militares y policiales pues se dedica desde hace algunos años al abastecimiento de uniformes y comida a gran escala en los institutos armados.
Pues bien, esta segunda convocatoria, según las fuentes consultadas por Correo, ya tenía un ganador.
A pesar que Military & Outdoors Products SRL y las sociedades anónimas Creditex y Preser también pasaron los controles técnicos, Coreco S. A. iba a correr sola en la pista.
Así ocurrió. Coreco S.A. ocupó el primer lugar tanto por las especificaciones técnicas como también por el precio que ofrecía.
Entonces se desató lo inevitable. Los demás competidores amenazaron con hacer públicos sus reclamos. Consideraban que Díaz Mego había movido sus influencias para beneficiar a su esposa. Las quejas llegaron incluso hasta el Comandante General del Ejército, general Víctor Bustamante Reátegui e Inspectoría General del Ejército (IGE) tuvo que iniciar una nueva pesquisa.
De acuerdo a fuentes castrenses, la IGE ha preparado un informe final cuyas conclusiones esperan sobre el escritorio del Comandante General del Ejército y Presidente del Comando Conjunto general Víctor Bustamante Reátegui para su revisión y rúbrica.

Los responsables

Sin embargo, Correo pudo conocer parte del referido documento. Ahí la IGE, jefaturada hasta el 31 de julio último por el general de división EP Wilver Calle Jirón, concluyó que tanto el coronel EP Juan Valera Ríos como el teniente coronel EP Miguel Díaz Uribe habían incurrido en irregularidades administrativas.
Ambos oficiales cumplían labores de confianza en el Sinte. Valera Ríos se desempeñaba como sub jefe del Sinte y además era el encargado de diseñar las bases del concurso como presidente del comité especial de adquisiciones y adjudicaciones. Uribe Díaz cumplía funciones como jefe del departamento de adquisiciones y contrataciones del Sinte.
Hasta el momento ambos oficiales permanecen destacados a la VI Región Militar con sede en Bagua, en el departamento de Amazonas y no tienen ninguna denuncia pese a su responsabilidad.

Hay más implicados

Las fuentes también señalan que existen otros altos oficiales comprometidos en el caso, pero que no han sido incluidos en la investigación. “Valera Ríos y Uribe Díaz saben perfectamente quienes son los demás implicados pero no lo van a decir a cambio de no ser denunciados”, revelaron.
Ha trascendido que ambos personajes habrían negociado su traslado a la VI Región Militar para evitar que se origine un escándalo mayor.
Consultado por Correo, el general Wilver Calle Girón, jefe de la Inspectoría General del Ejército hasta julio último, unidad que investigó el caso, refirió que no podía adelantar mayor información al respecto, pues las conclusiones aún no habían sido revisadas por el Comandante General del Ejército, general EP Víctor Bustamante Reátegui.
Sobre los cambios de colocación de ambos oficiales, Calle Girón señaló que se trataba de una medida preliminar y de orden administrativo.
Quien, en cambio, prefirió el silencio fue el general EP Jaime Calderón Chávez, jefe del Sinte, órgano en el que laboraban los dos altos oficiales implicados en el escándalo.

Más Datos
No pocos oficiales consultados por este diario, creen que las investigaciones de Inspectoría lleguen a buen puerto. Y es que parece una tarea difícil remover los cimientos del SINTE, una unidad militar cuyo jefe es un viejo conocido del Comandante General del Ejército.
Promoción
En efecto, el general Jaime Calderón Chávez, jefe de Intendencia; y el Comandante General del Ejército, general Víctor Bustamante Reátegui fueron compañeros de aula en la escuela militar de Chorrillos y egresaron juntos en el año 1969. Pertenecen a la promoción “La Brea y Pariñas”.

¿Por qué entonces se siguió con el proceso de licitación si estaba viciado desde un inicio. Si los oficiales que fueron encontrados responsables fueron los mismos que formularon las bases del concurso?.
Muchas preguntas y pocas respuestas.

Manuel Díaz Mego, responde.

--Empresario conocido. Primer proveedor en uniformes y raciones de campaña. Acaba de ganar la buena pro en la Dirlog, civeles en el Rímac, y en Indeci.
--En el ejército se le conoce desde principios de los noventa. Ahora a quedado como el único proveedor fuerte.
--Es abogado.
--Se le vincula con Venero y Luis Duturburu
También es proveedor de los colegios militares del Perú (Leoncio Prado en Lima, Elías Aguirre en Chiclayo, Bolognesi en Arequipa).
--Nadie lo investiga ni a él ni a sus empresas.

 

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