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PERFIL: Interioridades de la Primera Dama de la Nación
Elián Karp: Hierro y pasión en Palacio de Gobierno

La última edición de la revista Debate recomienda al Presidente de la República, Alejandro Toledo Manrique, no escuchar a su esposa, Elián Karp, al momento de tomar decisiones trascendentales. Y es que para los críticos y los promotores del actual régimen, la Primera Dama de la Nación se ha convertido en la mujer más influyente del país: maneja desde estrategias políticas y sociales hasta el futuro de funcionarios y ministros de Estado

Matilde Soto A.
Unidad de Investigación (*)

Cuando Eliane Karp de Toledo llegó al Cusco en noviembre del 2001, los periodistas recogieron sus declaraciones apenas bajó del avión presidencial. Había prometido estar en la Ciudad Imperial ya como Primera Dama para inaugurar allí una gerencia descentralizada de su despacho.

“¿Es verdad que usted percibe un salario de 8 mil dólares por su labor de Primera Dama?” -preguntaron los hombres de prensa con insistencia.

Eliane Karp de Toledo, con chaqueta inca y blue jeans, respiró profundamente pero no mostró su enojo por las interrogantes que, más tarde, calificó de impertinentes y fuera de lugar: “Trabajo las 24 horas del día por el Perú y ad honorem”.

Sus palabras fueron enérgicas. Luego subió a un helicóptero de la FAP que la esperaba para llevarla a la plazuela cusqueña de Yanaoca, donde no sólo repartió ollas y cocinas a las campesinas, sino que también pronunció un discurso en quechua para recordar la primera insurrección de Túpac Amaru II.

No había nada raro en esto. Eliane Karp de Toledo hace gala de una ligazón intelectual y hasta emotiva con el antiguo Perú. Se enamoró del actual jefe del Estado hablando horas de horas de José María Arguedas y del Perú precolombino en las soberbias bibliotecas de Stanford donde ambos estudiaban. Ella, antropología, y él, un doctorado en economía. Corría el año de 1975.

Encuentros y desavenencias

Para las personas que estuvieron cerca de Alejandro Toledo Manrique durante su primera incursión como candidato presidencial en 1995, Eliane Karp de Toledo prácticamente no existía.

Muy pocos seguidores de Toledo Manrique sabían que ella era la mamá de la pequeña Chantal y que su lejanía respondía a una larga y conflictiva separación conyugal.

En la sección de investigaciones de la delegación de la PNP de San Borja existen cuatro denuncias. Son de 1986 y se refieren a hechos como “abandono de hogar” y “agresión física”. Elián Karp de Toledo, según los partes policiales, ingresó en a la casa de la urbanización Las Gardenias, en Surco, para llevarse los títulos de propiedad de la vivienda matrimonial, así como los documentos personales de su Chantal. Esto lo hizo en varias ocasiones.

Estos ingresos abruptos a su domicilio fueron denunciados por el propio Toledo Manrique. En el caso de la denuncia por abandono de hogar manifestó a las autoridades policiales que su esposa se había ido a Israel y dejando en el Perú a su hija de tres años y once meses.

En 1994, Toledo Manrique inició su campaña electoral con pocos adeptos. Muy pocos sabían quién estaba detrás de aquel partido llamado CODE-País Posible.

Los memoriosos recuerdan que el Cholo de Harvard viajaba al interior del país siempre con Chantal: “vivía preocupado por ella, que en ese entonces era una niña. Sólo sabíamos que Eliane Karp la visitaba cinco veces al año apróximadamente. En esos tiempos, el soporte familiar era Margarita Toledo Manrique, la hermana del Presidente de la República”.

Ambos estaban alejados uno del otro. El candidato a la jefatura del Estado no hablaba de su vida privada con nadie. Pero fue en 1997 cuando Eliane Karp apareció en escena para quedarse definitivamente en el Perú y esta vez al lado de Alejandro Toledo.

Y en esto tuvo que ver el destino. Toledo Manrique había sido uno de los centenares de rehenes del MRTA en la residencia del embajador de Japón en Lima. Tal vez fue el terror a la muerte lo que avivó ciertos sentimientos opacados pero nunca olvidados.

Había una hija de por medio, y eso era importante.

Los familiares del ahora Presidente de la República avizoraron una reconciliación conyugal: “la gringa ha vuelto y parece que van a volver” decía Margarita Toledo Manrique a los amigos más íntimos. Había esperanza en sus palabras. Era verdad. La pareja dejó su casa de la urbanización Las Gardenias y se mudó a una vivienda más amplia en Camacho, en La Molina.

Mujer explosiva

En el 2000, Toledo Manrique decidió volver a la contienda electoral. Quería lo mismo: ser presidente. Desde sus oficinas en ESAN empezó a organizar los pormenores de su campaña proselitista. Para ese entonces, ya en el Perú, Eliane Karp consiguió trabajo en el Banco Wiesse como la encargada de analizar y supervisar el financiamiento de proyectos en agricultura, pesca y construcción.

Ella prefería mantenerse al límite de la carrera política de su esposo porque desconfiaba de los “fieles seguidores” de Toledo Manrique: aquellos que lo acompañaron desde el inicio de su carrera política, allá por 1995.

“El nos invitaba a su casa para conversar y hacer parrilla en su jardín. Las reuniones se hacían sólo hasta las cinco de la tarde porque Eliane llegaba del gimnasio y detestaba encontrar en su casa a tanta gente junta”. Esto lo dijo a Correo uno de los fundadores de Perú Posible.

Y es que para la Primera Dama de la Nación, el hogar es sinónimo de templo. No permite los ruidos molestos y se le alteran los nervios cada vez que encuentra manchas en sus alfombras de estilo incaico o en el piso de piedra laja que bordea la piscina de su hogar. “A Toledo Manrique, por ejemplo, le encantan los chicharrones. Eliane Karp, en cambio, detesta todo lo relacionado con las carnes. Llegó al extremo de botar las ollas donde, una día anterior, se había frito, con esmero, carne de chancho” -agregan algunos conocidos de la pareja.

El genio de Elián Karp es explosivo. Hasta ahora, los amigos más cercanos a la pareja presidencial no olvidan aquel día cuando ella mandó a la calle a Pachacútec luego de encontrar su casa inundada: “detestó a Alejandro porque ella tuvo que bañarse en el ginmnasio. El esposo salió en busca de un gasfitero a las cinco de la mañana”.

Eliane Karp de Toledo es una mujer de ideas fijas y se podría decir que hasta radicales. Pero su verdadera pasión es el poder.

Su primera aparición en los medios de comunicación como esposa del candidato de Perú Posible fue en febrero del 2000. Los promotores de la campaña electoral del “cholo de Cabana” se percataron de que era un interesante gancho para capturar votos y levantar las encuestas. Hasta ese momento Alejandro Toledo era un candidato de perfil bajo.

La idea de explotar el lado familiar no convencía del todo a Toledo Manrique. Advirtió a sus jefes de prensa que evitaran relacionar a Eliane Karp con los medios de comunicación. “Aún así ella pidió una entrevista con un diario local y habló largo y tendido sobre la agricultura, uno de los temas que maneja con ímpetu. Lo hizo bien. A partir de ese momento los periodistas empezaron a llamarla a su número de celular que ya era público” -dijo una de las personas que colaboraron en la campaña electoral del 2000.

Persecución familiar

Uno de los recuerdos más frecuentes de Elián Karp -y que de alguna manera preocupaban a Alejandro Toledo Manrique- estaba relacionado con el exterminio judío en manos de los nazis: “Charles, mi padre, escapó más de una vez de ser enviado a los campos de concentración”.

Eliane Karp de Toledo es fuerte, aguerrida, y sumamente delgada. Acude el gimnasio con frecuencia -salvo cuando viaja al inyterior del país- y sus jornadas físicas son largas. Se pone a prueba en cada rutina. Reta a las mancuernas y a sus piernas. No hay un ápice de grasa sus 160 centímetros de estatura.

No fuma, no bebe licor, y prefiere la comida vegetariana. Sus pocos amigos saben que siguió un entrenamiento de tipo militar en Israel y que administra con mano de hierro sus odios y amores políticos.

Martha Luz Hurtado de Alva e Hilda Samalloa Huambo son sus principales colaboradoras. César Rodríguez Rabanal -consejero presidencial- y Manuel Scorza -amigo personal- la asesoran en cuanto a su labor como Primera Dama de la Nación.

Adam Pollack Mark, Salomón Lerner Ghitis y Micha Hadash son sus principales hombres de confianza en lo político.

Micha Hadash, desconocido para la gran mayoría de la opinón pública, se desempeña como asesor en el Ministerio de Agricultura. Yosef Maiman Rapaport, confidente suyo desde sus épocas estudiantiles y juveniles en Israel, analiza con ella algunos asuntos de inversión.

Su labor e influencia

Pero para el Congreso de la República, el rol y las funciones de Eliane Karp de Toledo como Primera Dama de la Nación no son del todo claras.

El 8 de abril del 2002, Rafael Rey Rey, representante de Unidad Nacional, solicitó a la Presidencia de Consejo de Ministros información sobre el trabajo de la esposa del Presidente de la República.

Fernando de La Flor Arbulú, secretario general de la Presidencia de la República, envió a Rey Rey varias normas legales que, por cierto, no contestaron las interrogantes en forma concreta.

Eliane Karp de Toledo influye mucho en el jefe del Estado. Su espectro abarca gran variedad de temas políticos y sociales.

A ella se le atribuiría, por ejemplo, la intención de trasladar la embajada del Perú de Tel Aviv a Jerusalén, la tierra más conflictiva de la tierra por causa del encono entre israelíes y palestinos.

Fuentes del Ministero de Relaciones Exteriores consultadas por Correo negaron tal posibilidad “porque iría en contra de los prinicipios diplomáticos del Perú que no pretenden inclinar la balanza política a favor de Israel o de Palestina”.

Quienes están en el corazón del poder recuerdan sus esfuerzos investigativos para ubicar, a través de sus amigos abogados radicados en Europa, las cuentas bancarias y propiedades de Alan García Pérez en París, Francia. Es que el líder del Apra se perfilaba en las elecciones del 2000 como el principal competidor político de su esposo. Había que desinflar al líder del Apra.

Una niña es su enemiga

Eliane Karp de Toledo concibe a Zaraí Toledo Orozco como una enemiga. Cuando la niña apareció en los medios de comunicación para pedirle al Presidente de la República que la reconozca como hija, dijo que el propósito de ambas era amenazar su patrimonio “y que jamás consentiría semejante afrenta”.

También recomendó a los jefes de campaña de Perú Posible denunciar a Enrique Zileri Gibson, director de la revista Caretas, por haber permitido la publicación del informe médico y policial que vinculaba a su esposo con el consumo de drogas.

Con las fundadoras de Perú Posible también marcó ciertos límites. A través de Margarita Toledo Manrique buscó la disolución de la Comisión de la Mujer en el mencionado partido político durante la campaña electoral del 2000.

“La esposa de Alejandro Toledo se siente superior a cualquier mujer. Las mujeres de Perú Posible son minimizadas y nadie puede competir con ella en liderazgo. Nadie puede robarle el show” -sostiene una conocida funcionaria del actual gobierno.

Uno de los propósitos de Eliane Karp de Toledo es disolver el Ministerio de la Mujer porque considera que margina mucho más al género femenino. “Tiene carácter fuerte y sólo acepta la incondicionalidad” -manifiesta una integrante de Perú Posible.

Juan Carlos Limo ... es un psicólogo que viene desarrollando un estudio acerca de la pareja presidencial. Sostuvo a Correo que la Primera Dama de la Nación ha demostrado ser fuerte y autoritaria. Y confirman también que es una persona “que cree ser más que los demás y que presenta un marcado delirio de persecusión que le hace ver gente buena o mala sin medias tintas”.

Limo ... declara: “Tiene poco control de sus impulsos y que a eso se debe su falta de tacto al declarar ante los medios de comunicación. Presenta, también, un marcado sentimiento de culpa por haberse mantenido alejada de su hija por tanto tiempo”.

(*) matildesoto2001@yahoo.es

 

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